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2008-09-25

Visita

Hoy, a pesar de la gripeanginasoloqueseaesto, he salido un ratito. ¿La excusa razón? Muy sencillo: mi padre, residente en Burgos y aledaños, estaba por la zona y se ha acercado a Barcelona a verme. Así que nos hemos ido por ahí a tomar unos cafeses... bueno, de todo menos cafeses, en realidad.

Como de mi núcleo familiar es él el que tradicionalmente ha sentido pasión por la fotografía, pues ya de paso me llevé la cámara (que él ya conocía de este mes pasado) y el trípode que compré con el Niño hace unos días, para que lo viese, y hacer algún experimento.

En definitiva, que entre revisar que no me dejaba mis antipiréticos o la copia del Videolan VLC Media Player para mi madre, en casa, ni la cabeza o alguna otra nimiedad similar, olvidé revisar que el estuche que contenía la cámara... realmente contuviera la cámara.

Entre la primera ronda y la segunda (0,0% de alcohol todo, no me sufran), me dio por ir a sacar la cámara... y el estuche pesaba como que poco.

En definitiva, que no supuso un dramón ya que, siendo ambos de naturaleza olvidadiza, solemos entendernos cuando nos pasan estas cosas. Además, llevábamos móvil con cámara los dos.

Y he aquí donde radica mi segundo deslíz del día, ya que, pese a que mi padre sí hizo alguna que otra foto con su móvil, a mí no se me pasó por la cabeza hacer lo propio con el mío.

Es así, querid@s lectoræs, que debo saciar sus curiosidades con un retrato de mi ilustre progenitor, realizado durante la última semana del pasado mes de Agosto en el hogar del primero.


Como viene siendo habitual, si queréis verle los poros, tendréis que hacer click sobre la foto.

Tras la segunda o tercera rondaquiénllevalacuentaya, que acompañamos con unos taquitos de salmón deliciosos yo, y unas fabetes que hacían muy buena cara él, nos fuimos retirando con mucha parsimonia, mientras le enseñaba un poco la zona donde trabajo (y donde realizó las anteriormente citadas fotos), con rumbo a la parada de autobús que le llevaría de vuelta a casa de mis tíos, donde está estos días.

Para volver a casa, por una vez, pude coger una bici sin problemas en aquella zona.

Un buen día, todo considerado.

Muacks.

2008-05-19

Sábado: Cumple de Sonia

El sábado, tal como habíamos ido acordando con Sonia desde el día de su cumpleaños (vale, no diré que cumples 39, porque la verdad es que parecen 29, ¡guapísima!).

No me voy a detener a describir lo que hicimos, dejamos de hacer, etc, aunque permítaseme, eso sí, recalcar lo que pudimos constatar en aquella velada: Silvia, la novia de Juanjo, ¡¡¡existe!!! Desde aquí, un besote también para ella, por guapa y por simpática... y por haber aguantado a semejante horda de impresentables con mesejante elegancia. Simplemente os pongo las fotos, con un breve Quién Es Quién, pa los que no os situéis.

Allá van.





Y lamentándolo mucho, no he incluído ninguna foto del trasto de la casa, Isaac, aunque sí que estuvo por allí. Lo que pasa es que la improvisada sesión de fotos tuvo lugar después de que el angelito se fuera a dormir.

Besucos.

2008-05-05

Fin de semana

El viernes

La cola de Dino

Mi fin de semana comenzó el viernes (sí, qué pasa, algunos no hicimos puente) a las 18:00, cuando salí del trabajo, de muy buen humor y con ganas de comerme un helado. Y en mi experiencia, los mejores helados de la ciudad los venden en una cadena de heladerías que, casualmente, tiene un puesto al lado de mi lugar de trabajo. Es habitual, cuando voy a comprarme un helado, o una horchata, que haya cuatro o cinco personas por delante; pero lo que no es tan frecuente es el espectáculo que me esperaba:




Como os podéis imaginar, se me hundió el alma hasta los pies, y ya daba por sentado que, o renunciaba al helado, o me pasaría allí al menos tres cuartos de hora haciendo cola.

Vicioso que es uno, decidí optar por lo segundo.

No habían pasado cinco minutos, y ya estaba hacia la mitad de la cola que habéis visto en las fotos; pocos minutos después, me iba tan feliz con mi heladito. Si es que estas chicas otra cosa no serán, pero eficientes, lo son un rato. Y simpáticas. Que no me quito el sombrero porque si no se me cae la calva al suelo. Ah, y porque no llevo sombrero.

De vuelta a casita, megasesión de World of Warcraft. Asesiné a uno de mis personajes secundarios, y creé otro nuevo. Ya se sabe, “el muerto al hoyo...”.


Me acosté prontito. A eso de las 2:30, more or less.

El sábado

Karaoke Nights

Este día tiene un nombre, y ese nombre es:


Nos reuníamos en casa de Fosky nueve personas:
  • Fosky

  • Miguel

  • Laura

  • Adam

  • El Niño

  • La Niña

  • El Niño de La Niña

  • Roger

  • y of course, servidora.

Hubo varias sesiones de Singstar donde, en parejas, cantábamos canciones de forma más o menos individual; de una de dichas actuaciones existe un vídeo, que tal vez un día salga a la luz (je je je).

Luego vino la cena, una ecléctica combinación de platos orientales y casolans. Roger, la quiche lorraine estaba de muerte, y Fosky, el pastel de manzana, ni te cuento.

Tras la cena, vino el desmadre: competición entre equipos. Pa habennos matao, oiga.


Único punto negativo de la noche: la noticia, a eso de la una de la madrugada, de que mi tía había sufrido una fuerte electrocución y estaba algo pachucha. Me hice una nota mental para llamarla, antes que otra cosa, al día siguiente.

A eso de algo más de aproximadamente las cuatro o así, hora más, hora menos, comenzamos a retirarnos. Yo bajé en taxi, aprovechando que la Niña y su Niño pillaban uno, y nada más llegar a casa le dí un poquito más de caña al World of Warcraft.

El domingo

Horas de vicio y perversión

Para empezar bien el día, me levanté tarde.

Por una vez, y sin que sirva de precedente, la nota mental funcionó, y lo primero que hice, antes incluso de levantarme de la cama, fue llamar a mi tía. La encontré animada, aunque se notaba que no estaba al 100%, y según me comentó le tenían que hacer más pruebas para determinar el alcance de las lesiones sufridas.

El resto del día lo dediqué a hacer algo de limpieza, y a viciarme más si cabe con mi droga particular, el World of Warcraft. No os aburriré con los detalles, pero estuvo muy bien.

Poco antes de irme a la camita, ví que mi amiga Heather me había enviado algunos modelos y cositas varias para Poser/Daz Studio, así que aproveché para probarlas, pero al poco rato lo dejé, que me conozco, y podía haber visto el alba aún pegado al ordenador.

Bueno, no os quejaréis del update, ¿eh?

Hala, besucos, y a cascarla.

2007-10-23

Un nuevo paso

Desde el domingo pasado (anteayer, vamos), mi Niño y yo ya no somos pareja. Es una decisión que hemos tomado los dos, despues de hablarlo largo y tendido, pero que, si bien a mí me destroza, a él le pesa especialmente, ya que para él no había inconvenientes.

Este post, que inicio el Martes 23 de Octubre de 2007 a las 10:30 aproximadamente, permanecerá oculto, hasta el momento en que considere que puede o debe ver la luz. Tal vez ese día no llegue nunca, o tal vez sea mañana mismo. En estos momentos, no lo sé.

Ayer pasé un día especialmente difícil. La mañana estuvo tan cargada de trabajo que no tuve ocasión de pensar en lo ocurrido la tarde anterior. Pero hacia el mediodía, cuando salí a comer, solo, y me encontré al grupo habitual con el que suelo salir a comer, en una mesa en la que no había opción de añadir un sitio, se me empezó a desmoronar todo. Comí solo, a 6 metros de dicho grupo, tragándome las lágrimas a cada cucharada de gazpacho, o cada mordisco de gamba. No comí postre, no me entraba. El resto de la tarde, si bien estuvo salpicada por alguna que otra intervención, la pasé solo, en mi pecera, pero sin atreverme a perder el control de las lágrimas, no fuera percibido por mis compañeros de trabajo. No me daba la gana.

El problema de aguantar tanto tiempo es que, al finalizar mi jornada, y haciendo chistes con los compañeros para hacer ver que todo iba bien, una vez solo, fuera del trabajo o incluso en el relativo recogimiento de mi piso, no pude llorar. Simplemente, las lágrimas no acudían a darme un mínimo de alivio.

Hoy me he despertado pronto y sin ganas de nada, y he llegado al trabajo casi 20 minutos tarde, lo que en mí es raro, pues suelo llegar con algo de antelación. Son ahora las 10:41, y todavía no he sido llamado para nada.

Guardo esto, y me voy a revisar las cintas de Backup.

2007-05-22

Stúpida




Así es como me he sentido hoy cuando, después de haberme estado revisando toda la instalación del ADSL del Niño, haber llamado a Telefónica para que lo arreglasen, y haberles reclamado la susodicha reparación varias veces en los últimos dos meses, hoy han llegado, and visto, han vencido y se han largado con viento fresco.

Básicamente, había dos problemas que impedían el correcto funcionamiento del servicio, y ambos podía haberlos localizado yo en su momento.

El primero, y más obvio de ellos, era que había un microfiltro instalado antes del router, lo que ya de por sí hubiera impedido que éste detectara correctamente el servicio.

El segundo, no tan obvio, pero igualmente insultante por lo simple, era que el distribuidor o "ladrón" que separaba el cable del teléfono del cable del router, estaba dañado.

Vamos, que me siento genial, ahora mismo.

Por otro lado, me acaban de llamar para hacer una entrevista esta tarde, lo que no deja de ser genial. A ver si hay suerte y puedo dejar la "sopa boba" de una vez.

En fín, procuraré manteneros informad@s.

Besitos.

2007-02-20

Sábado. Krámen.

El sábado, celebramos con Krámen su cumpleaños, aunque había sido semana y media antes.

Fuimos a cenar al Julivert Meu, y nos presentamos: Fosky y Miguel, Raúl, Roger, Kràmen (of course), y el Niño y yo.

Incluyo estas pocas fotos, arrebatadas durante la última copichuela, para que quede constancia. (Chic@s, me váis a odiar).

2007-02-13

Fin de semana

Éste último ha sido un fin de semana raro. Me explico: el sábado estaba en plan perro, y no me levanté hasta bastante tarde (estuve, eso sí, trasteando un poco con el ordenador). A media tarde, me llama la Niña para quedar un ratito. Quedamos con el Niño, ya que después teníamos una cena con Fosky, Miguel, Eva y Aina, de la que hablaré a continuación.

Nos fuimos a La Casa de las Mantas, ya que la Niña quería mirarse unas sábanas/funda nórdica o similar. Al poco rato de entrar allí, y mientras veíamos varios juegos monísimos de la death, me empezó a chorrear la nariz, y recordé que no había cogido kleenex, por lo que me tuve que ir un momentito a casa. Volví con tres paquetes, por si acaso. Hicimos cola, pagamos y nos fuimos, porque ya se nos hacía algo tarde al Niño y a mí.

Teníamos el coche en la esquina de Girona con Ausiàs March, así que nos fuimos los tres hasta allí, con idea de acercar a la Niña hasta el bus. Cogimos el coche -sin gasolina otra vez...-, y nos pusimos a buscar una gasolinera, mientras la alarma de la reserva nos avisaba de vez en cuando. Encontramos una, pero estaban repostando, y cerraron al público segun llegábamos nosotros. Al final decidimos aparcar "por allí", e ir de una vez al restaurante, que nos estaban esperando. Dejamos el coche a una manzana de donde lo habíamos cogido, y nos fuimos a pie, la Niña hasta la parada de bus, y nosotros al restaurante cantonés donde habíamos quedado. Llegamos fashionably late, es decir, tarde, pero lo justo.

Como viene siendo ya tradicional, Aina fue la encargada de elegir el menú, ya que éste es uno de los que llamamos "chinos auténticos", y de entre nosotros es ella quien conoce mejor la cultura china (cantonesa en este caso). Comimos bien, sin los excesos de costumbre, aunque Aina estaba indignada porque los platos los estaban trayendo en un orden inadecuado. Pese a ello, nos amenizó la velada con la ocasional perla de historia o mitología china, algo de cotilleo (se ve que a los cantoneses se les considera como a los catalanes, es decir, fervientes adoradores de Nuestra Señora del Puño Cerrado), y su buen humor. A la hora de pagar, cómo no, recordé que no llevaba dinero en metálico, por lo que pagué toda la cena con tarjeta, y me quedé con los billetes y monedas que había aportado cada uno. Tras ello, nos fuimos retirando, porque al día siguiente teníamos una gazpachada manchega en casa de Sonia y Jose, y no era plan de ir sin haber dormido unos mínimos.

Por la mañana... bueno, vale, al mediodía, nos llama Fosky, mientras nos disponíamos a desayunar, y nos indica que ha habido un error de cálculo, y que al final no cabremos todos, con lo que el Niño y yo nos montamos la película por nuestra cuenta.

El Niño me sugiere salir a "comer fuera", cosa que me parece muy bien. Nos cogemos el coche, y cuando le veo que coge la salida de Barcelona, le pregunto exáctamente qué entiende él por "comer fuera", a lo que me contesta que es una sorpresa. Genial. Tras unos pocos intentos, le chafo la sorpresa al adivinar que nos dirigíamos a Sant Llorenç de Morunys, un pueblecito precioso, tranquilo y con una iglesia en la que contrasta la sencillez de sus diversas capillas, con el más elaborado trabajo que he visto en mucho tiempo, concentrado en la capilla de la Mare de Déu dels Colls, una obra que sólo puedo describir como impresionante. Vale la pena verla. Si me es posible, intentaré incluir una foto de la capilla más adelante.

Por cierto, por si no lo había dicho, éste es el pueblo donde nació mi padre, y donde hace unos 15 años protagonicé una anécdota que no reproduciré aquí, puesto que ya bastante me la recuerdan quienes la conocen. No había vuelto desde entonces.

Después de comer (una pizza yo, una pizza y un bocadillo él), nos dimos un paseo por los alrededores del pueblo, visitamos la iglesia, alucinamos con la susodicha capilla, nos dimos otra vuelta, nos sentamos un ratito delante del ayuntamiento, y decidimos volvernos a Barcelona, ya que no era plan de coger carretera de montaña una vez que oscureciese, si nos lo podíamos evitar.

En definitiva, un fin de semana algo atípico.

2007-02-02

¡¡¡...y seguimos para bingo!!!

Veamos. La juerga empezó hace unas horas, cuando la Niña me llama con la voz peor que la mía, para decirme que la sorpresita del sábado, que va a ser que no puede recibirla, porque se ha pillado... *redoble de tambores*... ¡una pulmonía!

Bueno, pues tras desearle que se mejore, mandarle muchos besitos y abrazos, sana sana culito de rana, me encuentro con tres entradas de primera fila para Pels Pèls en las manos, y sólo dos personas semiconfirmadas para el evento.

Llamo al Niño (tres veces), y finalmente él me devuelve la llamada. Le informo, y empezamos a barajar posibilidades. La primera de ellas es Mar, pero estará con su hija el sábado, y sólo son tres entradas las que tenemos, no cuatro. Ni corto ni perezoso, le propongo al niño una alternativa descabellada:



El Niño se queda con expresión de "¿dónde está la cámara oculta?", pero me dice que lo intentará.

Al cabo de un rato, me llama, y me dice que ha hablado con Mar, quien le ha mencionado que no tendrá a la hija el sábado por la tarde, a lo que mi Niño ha invitado a Mar a una noche de sorpresas.

¡¡Si es que parece que lo haya educado yo!!

Saluditos

2007-01-31

Con fiebres y a lo loco

Vamos a ver, ¿qué tendrá que ver la velocidad con el tocino? Si estoy vacunado contra la gripe, ¿no debería estar inmunizado contra ella? Si es el caso, entonces yo no me he pillado una gripe, sino la madre de todos los resfriados. O una pulmonía. (¡¡Drama Queen al ataqueee!!)

Llevo dos días sin apenas moverme de la cama más que para comer algo, y tomarme el Efferalgan, que me baja la fiebre bastante bien. El problema es que la fiebre, pobrecita ella, no tiene cultura suficiente como para reconocer una indirecta, así que a las pocas horas, la tengo de vuelta.

Lo peor de todo, es que este sábado, el Niño y yo le tenemos preparada una sorpresita a la Niña, y si no se me alivia esto, van a tener que ir ellos dos sin mí. Y de eso, naranjitas de la China, que me los conozco y luego me pitan los oídos.

En fin, vamos a darle una oportunidad al cuerpo, pero que se prepare si la caga.

Saluditos