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2010-02-19

Velas

Velas
  • "La niña: Cómo es que has quitado la parte de blogs y la de marika-ficcion?"

    2010/02/17@00:11


  • "Djabliyo: Pues lo cierto es que no los he borrado yo. La sección está ahí, pero el contenido no. Luego le dedico un ratito a su reconstrucción. ¡Gracias por el aviso, que no me había dado cuenta!"

    2010/02/18@17:59

Extraído del Chontestaó Utomástico.



Bueno, pues ya las he arreglado. Tendré que ponerle una velita a Santa Caché de Google, en agradecimiento por su inestimable ayuda.

Y otra a San Blogger de Google, esta vez negra negrísima, por haberse cargado esas dos secciones durante el cambio de dominio.

2008-09-25

Visita

Hoy, a pesar de la gripeanginasoloqueseaesto, he salido un ratito. ¿La excusa razón? Muy sencillo: mi padre, residente en Burgos y aledaños, estaba por la zona y se ha acercado a Barcelona a verme. Así que nos hemos ido por ahí a tomar unos cafeses... bueno, de todo menos cafeses, en realidad.

Como de mi núcleo familiar es él el que tradicionalmente ha sentido pasión por la fotografía, pues ya de paso me llevé la cámara (que él ya conocía de este mes pasado) y el trípode que compré con el Niño hace unos días, para que lo viese, y hacer algún experimento.

En definitiva, que entre revisar que no me dejaba mis antipiréticos o la copia del Videolan VLC Media Player para mi madre, en casa, ni la cabeza o alguna otra nimiedad similar, olvidé revisar que el estuche que contenía la cámara... realmente contuviera la cámara.

Entre la primera ronda y la segunda (0,0% de alcohol todo, no me sufran), me dio por ir a sacar la cámara... y el estuche pesaba como que poco.

En definitiva, que no supuso un dramón ya que, siendo ambos de naturaleza olvidadiza, solemos entendernos cuando nos pasan estas cosas. Además, llevábamos móvil con cámara los dos.

Y he aquí donde radica mi segundo deslíz del día, ya que, pese a que mi padre sí hizo alguna que otra foto con su móvil, a mí no se me pasó por la cabeza hacer lo propio con el mío.

Es así, querid@s lectoræs, que debo saciar sus curiosidades con un retrato de mi ilustre progenitor, realizado durante la última semana del pasado mes de Agosto en el hogar del primero.


Como viene siendo habitual, si queréis verle los poros, tendréis que hacer click sobre la foto.

Tras la segunda o tercera rondaquiénllevalacuentaya, que acompañamos con unos taquitos de salmón deliciosos yo, y unas fabetes que hacían muy buena cara él, nos fuimos retirando con mucha parsimonia, mientras le enseñaba un poco la zona donde trabajo (y donde realizó las anteriormente citadas fotos), con rumbo a la parada de autobús que le llevaría de vuelta a casa de mis tíos, donde está estos días.

Para volver a casa, por una vez, pude coger una bici sin problemas en aquella zona.

Un buen día, todo considerado.

Muacks.

2008-05-07

Un día tonto lo tiene cualquiera...

Y si ese cualquiera soy yo, entonces pasa con frecuencia.

Anoche me quité toda la ferralla de las orejas, pensando aquello de “Mañana por la mañana me lo vuelvo a poner todo antes de salir de casa”. Pero claro, eso es en teoría; en la práctica, cómo no, me he ido tan feliz, sin darme cuenta de que me pesaban de menos los lóbulos auriculares (qué potito me ha quedado, oyes...), hasta que iba a mitad de camino, pedaleando en la bici de cada día. Y no era plan de volver hasta casa a buscar los pendientes de marras. Ni tenía tiempo, ni fuerzas, ni ganas.

Pedalea que te pedalea, llego hasta el Carrer Tarragona, donde habitualmente suelo pillar el Metro. Y claro, pedalea que te pedalea, y con la mente todavía medio en los mundos de Yupi, no me di cuenta de que aquello que dejaba atrás era mi boca de metro, y eso que había dejado atrás a continuación no era otra cosa que mi parada de Bicing.

Como iba con ánimo (una vez empiezo a tirar millas, mis piernas se resignan y dejan de quejarse), decidí seguir hasta Estació de Sants, y dejar allí la bici en favor del Metro.

Llego hasta la Plaça dels Països Catalans, dejo la bici, entro en la estación, y me armo de fuerzas para recorrer el largo pasillo que lleva hasta la... un momento, ¿dónde está la línea verde (Línea 3 para los puristas)? Vale, me acabo de recorrer uno de los pasillos más largos que existen en las estaciones de Metro de Barcelona, y tenía que haber tomado el que se abría a la derecha justo antes de éste.

Pues nada, a desandarlo, coger el correcto, y posicionarme en el... ¡¡ostras, Pedrín!! ¡Si es que soy corto hasta la exageración! Me he ido a meter en la estación más utilizada de todo el recorrido, y el andén está en estos momentos más superpoblado que México DF en hora punta.

Llega el tren, y procuro meterme en él, sin estrujarme demasiado como para asfixiarme. Llegados a mi parada, me tomo con calma la operación Salida, porque tal como iba en el tren, no he podido situarme en cabeza de pelotón, lo que me dejaba con dos opciones: esperar a que salga el grueso del pasaje (y no, no me refiero a un señor obeso), o dejar que dicha turba de gente me arrastre hasta la salida. Opto por lo primero. Ahora, a por el TramBaix.

Llego al andén cuando justamente acaba de salir un tranvía, a juzgar por la ausencia de gente esperando para abordar el siguiente. Genial. Me dedico a hacer un par de Sudoku en la PDA, y enseguida se presenta el Tram.

El resto de la mañana va transcurriendo sin incidentes, pero estoy inquieto, sin saber muy bién cuál será el próximo despiste que descubra haber tenido cuando ya sea demasiado tarde.

A ver si canalizo algunas good vibrations.

Besucos